Nos encontramos en el último fin de semana de julio, esto significa que ¡todavía tenemos casi dos meses para seguir disfrutando del verano! Y para hacerlo de la mejor manera, a los que nos leéis (que seguro que sois amantes del buen vino) os queremos dar 4 claves para disfrutar del vino en esta estación del año tan idílica. Y también a los que acabáis de aterrizar en nuestro blog 🙂

Del mismo modo que os aconsejamos diferentes maneras de acompañar vuestros mejores momentos del verano con este producto, nos gustará desmentir alguno de los mitos y creencias que se tienen en relación con el vino. A continuación sabréis a qué nos referimos, porque seguro que alguna vez lo habéis oído. ¡En marcha!

1. ¿Vinos blancos y rosados para verano y vino tinto y cava para invierno?

A esta afirmación nos referimos. ¡No! No siempre tiene que ser así.

Hay infinidad de vinos blancos y rosados que son perfectos para el invierno, delante del fuego y con la manta en el sofá. Del mismo modo, existen vinos tintos que se disfrutan y mucho en cualquier terraza en la playa. Y, está claro, el cava no solo se tendría que relacionar con brindar en Navidad. Lo más importante es que sus sabores se encuentren en equilibrio con la temperatura (es decir, los vinos blancos y rosados en invierno tendrían que tener más cuerpo y los negros más ligeros).

Por ejemplo, os recomendamos un Selecció Especial, de nuestra gamma ecológica, para disfrutar del vino tinto en verano.

gaudir del vi negre

 

2. La temperatura: la clave para disfrutar del vino

Tanto la temperatura de la botella como la del ambiente donde nos encontramos, es importante tenerlas en cuenta.

Deberíamos de evitar exponer el producto, sea del tipo que sea, al Sol para que no se caliente en exceso. Del mismo modo, no tenemos que relacionar el verano con tomar el vino muy frío. Si lo servimos a una temperatura muy baja, perderá algunas de sus características y el sabor no será el idóneo.

3. Enfriar el producto que se ha recalentado excesivamente

En relación con el punto anterior, es probable que el vino sufra cambios bruscos de temperatura: vinos blancos, rosados y espumosos demasiado calientes; vinos tintos más fríos.

Tenemos que procurar servir los vinos a la temperatura que corresponde: blancos y rosados, entre 8 °C y 12 °C. Tintos, entre 9 °C y 17 °C. Espumosos, 7 °C. Todo esto es en función del tipo de producto (vino dulce, crianza, joven…).

4. Platos y aperitivos para acompañar

Aquí entra en juego el maridaje de vinos. ¿Existe mejor manera de disfrutar del vino que con comida? O, todavía más… ¿hay mejor manera de disfrutar de la comida que acompañándola del vino? 😛

Lo más importante a tener en cuenta es que en el maridaje siempre tiene que existir un equilibrio de sabores, texturas y olores. Por tanto, ¡es imprescindible saber maridar correctamente para convertir esta acción en una experiencia única!

Si el vino es ligero y fresco, tendremos que contar con platos de las mismas características. Estos tipos de productos son perfectos en verano. ¿Probamos con un Avrvm? ¿Y qué tal un Merlot?

vi blanc ecològic

¡Ahora dejamos en vuestras manos con quién compartís este momento de disfrutar del vino en verano! Aprovechad los días de esta estación, que aún son muchos. ¿Nos explicáis vuestros planes en los comentarios?

Y, recordad: de vacaciones, pedid los vinos Grau i Grau. ¡Salud para todos!

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