Una de las partes más importantes de la cata de vinos es la que hoy os explicaremos. En relación a la degustación, nos surge un asunto: ¿cómo servir el vino? No es tan simple como parece ni tampoco es difícil si se aprende a hacerlo correctamente. ¿Nos posamos manos a la obra?

No pienses que el momento de servir el vino solo se tiene que hacer adecuadamente cuando lo haces con personas que forman parte del sector vitivinícola. En reuniones familiares, con amigos y/o con gente de confianza próxima a nosotros, creemos que no hay que hacer las cosas de manera tan profesional porque ellos no nos juzgarán si no lo hacemos bien al 100%; ¡pero es importante hacerlo siempre de la mejor manera que sabemos!

A continuación os damos 4 claves para servir el producto correctamente.

1. La temperatura del vino tiene que ser la idónea

Lo primero que tenemos que comprobar es que el producto que queremos servir se encuentre en la temperatura que le corresponde. Esto es muy importante para que la cata posterior ofrezca la mejor experiencia posible y podamos disfrutar del vino con los 5 sentidos.

Y, ¿a qué temperatura tendría que estar cada tipo de vino? Pues bien, generalmente de la *siguiente manera:

Vino tinto                                                          Vino blanco                                      Vino rosado: 10ºC          Vino espumoso: 7ºC

· Reserva y Gran Reserva: 17ºC                    · Fermentado en barrica: 12ºC

· Crianza: 15ºC                                                 · Joven seco: 10ºC

· Joven: 9ºC                                                      ·  Dulce: 8ºC

* Fuente: OCU

servir el vi

2. Escoger la copa adecuada, un imprescindible

No es lo mismo probar un cava en una copa de vino tinto que hacerlo en una de tallo largo y estrecho, como son las de flauta. Servir el vino en la copa que le corresponde es uno de los aspectos más importantes en este proceso.

De este modo aprenderemos a diferenciar gustos y olores, puesto que la oxigenación del producto será diferente en el recipiente en el cual lo disponemos.

Además, se tiene que tener en cuenta la cantidad de vino que tenemos que servir en cada copa según el tipo de producto. Como veis, ¡este paso es determinante!

3. Descorchar el vino, ¿cómo hacerlo?

Si tienes un sacacorchos a mano, ¡tienes la botella abierta! Es la manera más fácil de descorchar un vino.

Tendríamos que procurar mover lo mínimo posible la botella para que la temperatura del producto no suba. Se tiene que extraer la cápsula, clavar el sacacorchos en el centro del corcho (sin atravesarlo por completo) y empezar a subirlo hasta que lo podamos sacar con facilidad.

Es importante que, una vez extraído el corcho, limpiemos el cuello de la botella, puesto que posiblemente quedarán restos del corcho que pueden caer en el vino.

4. Llega el momento estrella: la decantación

Ahora sí que hemos llegado al punto en que servimos realmente el vino en la copa. Pero, ¿lo hacemos directamente desde la botella o con la ayuda de un decantador?

Bien, esto dependerá del tipo de vino que queremos servir. En términos generales, se decanta previamente cuando se trata de un vino viejo para evitar restos. Estas partículas no son perjudiciales para nosotros, pero pueden resultar molestas cuando degustamos el producto.

También se decanta para evitar olores a humedad por tratarse de un vino que hace años que se encuentra madurando dentro de la botella. El resto de vinos… ¡directamente en copa!

Vi Blanc

5. ¡Clave extra! Disfrutad del vino como merece

Encontrad el momento idóneo para que la experiencia de probar el producto escogido sea más que gratificante. Ahora ya sabéis servir el vino correctamente, por tanto, el último paso es saborearlo como merece.

¡Esto y mucho más lo podéis aprender a nuestras visitas enoturísticas! Reserva día y ven a Celler Grau i Grau.

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